Muy cerca del Hotel Valle de Cabezón, en la zona periférica del Monte Corona, se encuentra el Monumento Natural de las Secuoyas: un entorno protegido con más de 800 ejemplares de secuoya roja que superan los 30 metros de altura en una plantación de 2,5 hectáreas.
Un bosque singular con historia
La parcela fue plantada en la segunda mitad de los años cuarenta del siglo XX. Hoy persisten en ella 848 secuoyas rojas de California (Sequoia sempervirens), algunas de casi 40 metros de altura. Por su singularidad botánica y paisajística, el Gobierno de Cantabria lo declaró Monumento Natural en 2003. El acceso es libre, gratuito y no requiere reserva previa.
Cómo llegar al Bosque de Secuoyas
Es fácil encontrarlo tomando la carretera que parte de Cabezón de la Sal en dirección a Comillas: encontrarás un aparcamiento en el lado izquierdo de la carretera, a unos 150 metros de la rotonda. Desde allí, un cómodo sendero te adentra en este particular «California cántabro».

Secuoyas del Monte Cabezón (imagen: Wikimedia Commons).
Monte Corona: ermitas con encanto
En el mismo Monte Corona se encuentran dos enclaves de gran valor patrimonial y paisajístico:
- Ermita de San Esteban (Udías): ofrece una de las panorámicas más bellas de Cantabria, con la costa occidental y los Picos de Europa como telón de fondo.
- Ermita de San Antonio (Valdáliga): situada en pleno corazón del bosque, es un lugar ideal para disfrutar de un picnic familiar rodeado de naturaleza.














